Lo busque el trece de febrero y hasta hoy no he podido, vamos no he sido capaz de verlo, tiene ese punto Valverdiano (fatalidad, mala suerte) de nuestra vida, y como me sigue doliendo igual que el día que se fue, me he hartado de llorar acordándome de ella y de vosotros. Me parece un auténtico homenaje, triste, pero homenaje. No se si a los demás os pasa, pero yo, necesito tener algún momento de pena profunda para luego poder seguir. Un beso
sábado, 4 de marzo de 2017
jueves, 2 de febrero de 2017
Mañana es San Óscar, este Obispo sufrió, sin quejarse, multitud de contrariedades, que superó con ánimo. Fue modesto ante sus éxitos. Es suya la reflexión: " Si tuviera el don de hacer milagros, cambiaría mi mala naturaleza por la de un hombre honesto". Enseño a vencer siempre, sin desaliento. Tanto fue así que es considerado santo por la Iglesia Católica, La Ortodoxa y la Luterana.
Debe ser que el nombre crea impronta, nosotros hemos tenido la suerte de compartir intimamente la vida con un Óscar que tenía valores muy similares.
Hermano: "Te he echado de menos hoy: exactamente igual que ayer. Confío en que siempre estaré contigo. Aunque no estés".
viernes, 6 de enero de 2017
sábado, 19 de noviembre de 2016
UN SUEÑO CONTIGO

Hoy, antes o no lo había hecho o no lo recordaba, es la primera vez que he soñado contigo. En Madrid, en tu Bernabeu, por la acera mojada iba con Charo, Coco y Manuela, las taquillas abiertas y me entraron ganas, ellas me animaron, venga Felipe, vamos padre, me acerque, solo había uno delante, compró sus entradas y me tocó. Querría una entrada, pero la quiero en un sitio determinado, verá es en el fondo sur, a la izquierda de la portería y en el segundo anfiteatro, ella me dice: no se, así no la localizo. Dejelo, en otra ocasión, me retiré. Ellas volvieron a insistir, vamos hombre si quieres ir, ponerte a su lado. Otra vez a la taquilla, otra vez uno delante, acaba rápido y me acerco, ella me dice, es usted el último, salgo y me explica... . Salió y nos fuimos hacia la zona, se hacía de noche, le señalé la zona, ella me indicó, es difícil localizarla, me lo dibujas. En una mesa mojada dibujé la portería y los dos anfiteatros y marqué donde quería sentarme. Ella se sonrió y dijo ahí, de verdad ahí, pero, pero... , ese es un sitio muy muy especial, muy especial, es justo a su lado, yo le dije eso es, eso es y se me abrieron lo ojos, despacio, despertando, sin querer despertar. Hermano, otro hermano lo escribió y lo cantó (A. Urquijo) y yo lo siento:
" Te he echado de menos hoy, exactamente igual que ayer.
Confío en que siempre estarás conmigo, aunque no estés".
lunes, 5 de septiembre de 2016
Tu mar
Sigues, Coco, mirando al mar, sin perderlo de vista, buscando en él, como si te molestarán los cabos, porque le roban espacio a tu mar y te alegraran los golfos, en los que pierde la tierra y gana tu mar. No se si será de oírselo a tu padre y de verle mirar al horizonte, embobado, sin saber en concreto que se mira, pero lo que descansa esa actitud. Igual un día, te instalas cerca del mar o igual no, mientras aprovecha, date el gustazo y gózala jueves, 5 de noviembre de 2015
Las olas de mi vida
Tras días, semanas , de mar brava, con olas de distinta altura, dirección, rompidas y espumas, que superaban mi nivel de cabalgada y me llevaron al agotamiento y viéndome sola, en esa playa inmensa, erosionada por el temporal, de viento y agua,
donde no me sentia segura, deje la tabla en la arena, me sente sobre ella, y mirando lo que se venia desde el horizonte oscuro, pense: necesito buscar refugio y me acorde de ellos, recogi, embarque mis cosas y me dirigí a ellos, ni les avise, no hacia falta ellos siempre estan, siempre nos esperan y siempre nos reciben, el viaje no era largo, acompañada solo por mi perro, ajeno a todo, dormido en el asiento de atras y por mis ganas de recibir de ellos calor, cariño y animos, para que si no cedia el temporal, saber colocarme en el sitio adecuado para que empujada por las olas heterogeneas no descalbagar, volar y llegar intacta,sin marcas pfofundas, a aguas mas manejables donde seguir avanzando sin que duela nada de lo que hoy duele.
viernes, 4 de septiembre de 2015
SOBERBIA
Que paradójica es la vida, en todas sus facetas, en este caso la profesional. Cuando uno es joven, inexperto, poco reflexivo a veces, dogmático, y se cree tocado por la posesión de la verdad, la gente te hace caso, te "respeta", incluso, perdón por la vanidad, te admiran. Pero cuando los años te hacen reflexivo, dudar, no aceptar dogmas, no creer en verdades absolutas y no creer en admirados y admiradores, perdón por la vanidad, la gente prefiere otras opiniones, duda de ti e incluso pierdes el valor que antes tenias para ellos.
Solo te quedan unos pocos que prefieren al reflexivo, al que duda, al que compara, al que aconseja y ya no dirige. Y por supuesto quedas tu mismo que cuando ves tu desarrollo profesional comprendes la cara de la foto de A. Einstein, lengua irreverente para muchas cosas y mucha gente, incluso para ti mismo, en las que uno creyó y confió a ciegas y de las que hoy duda, reflexiona, las cree en parte y no les falta el respeto, pero le da siempre un valor relativo.
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